Por Asociación Ambiente Sur

El derecho a un ambiente sano fue reconocido como tal a partir de 1972, con la conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente realizada en Estocolmo. En el caso argentino, fue incorporado en la reforma constitucional de 1994, en el capítulo “Nuevos derechos y garantías”, cuyo Artículo 41 establece: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo”.

Además, determinó la obligación de recomponer el daño ambiental y que las autoridades provean a la protección de este derecho, precisando que corresponderá a la Nación “dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquéllas alteren las jurisdicciones locales”.

Si bien a este reconocimiento constitucional del derecho a un ambiente sano se suma la adhesión y sanción de otras leyes de carácter ambiental, la reglamentación y aplicación de las mismas es aún materia pendiente.

A nivel nacional contamos con leyes de presupuestos mínimos para diversos ambientes y podemos decir que han habido avances en las últimas décadas, tales como la sanción de la Ley Nº 27.502, conocida como Ley Yolanda, que dispone la capacitación ambiental para aquellos funcionarios que ocupan lugares de decisión en los tres poderes del estado y a la que adhirió Santa Cruz mediante la Ley Nº 3739 de 2021. Consideramos fundamental que aquellos que toman las decisiones en políticas públicas relacionadas al ambiente conozcan las problemáticas en profundidad, su historicidad y puedan tener una perspectiva integral y según la escala del problema, además de pensar el vínculo de las personas con el ambiente y no al ambiente como algo externo a las personas.

En 2020, nuestro país adhirió al Acuerdo de Escazú (Costa Rica, 2018), el primer acuerdo regional ambiental de América Latina y el Caribe. Este Acuerdo tiene como objetivos garantizar el acceso a la información ambiental, la participación pública en las decisiones ambientales y el acceso a la justicia respecto del ambiente. Es el primer acuerdo en el mundo con disposiciones específicas sobre personas defensoras de derechos humanos en asuntos ambientales, un tema sensible en muchos territorios.

Por su parte, la Ley nacional de Educación Ambiental Integral, Ley Nº 27.621, sancionada en 2019, entiende a ésta como un proceso educativo permanente con el propósito de formar una conciencia ambiental en los ciudadanos.

Marisma, humedal, Río Gallegos, Santa Cruz.-

Podemos decir entonces que, desde la creación de nuestra ONG en 2007, han habido avances legislativos significativos, aunque una de las mayores deudas pendientes en materia ambiental es el fracaso sistemático de todos los proyectos de ley que establecen presupuestos mínimos de protección de los humedales, sitios que acogen una enorme biodiversidad y garantizan beneficios ecosistémicos a las poblaciones.

Por tanto, respecto al ámbito normativo ambiental, Argentina está más avanzada que otros países pero tiene déficits notorios en su aplicación y control.

En Santa Cruz

En la Provincia de Santa Cruz existen diversas normas que rigen diferentes aspectos del ambiente, como agua, suelos, aire, impacto ambiental, residuos peligrosos, entre otros, pero no se cuenta con una ley general de ambiente.

Asimismo, en la provincia existen áreas protegidas nacionales, provinciales y municipales. En este sentido, desde Ambiente Sur vemos como positivo que no se haya insistido en dar continuidad a lo dispuesto en la Ley provincial Nº 3692, promulgada en 2020, que disponía la prohibición de crear nuevas áreas naturales protegidas en Santa Cruz por un período de hasta dos años.

Río Chico, costa de Río Gallegos, Santa Cruz. Abril de 2005. PH. Ambiente Sur

Desde nuestra Asociación y otras organizaciones de la sociedad civil que ponemos mucho esfuerzo en la conservación de la biodiversidad, de especies que se encuentran en áreas protegidas y otras que fueron declaradas monumentos naturales y están en peligro de extinción como el Macá tobiano (Podiceps gallardoi) y el Chorlito ceniciento (Pluvianellus socialis), vemos que estas estrategias que implementamos requieren un mayor compromiso por parte del Estado en sus distintos niveles. Las áreas protegidas de Santa Cruz necesitan un mayor aporte e involucramiento y nuestra organización está siempre a disposición para trabajar en conjunto en lo que fuera necesario.

Nuestro trabajo

Desde Ambiente Sur trabajamos en distintos niveles: en educación y sensibilización ambiental en toda la Patagonia austral argentina y chilena; impulsamos espacios de buena gobernanza ambiental, interinstitucionales, pensando esos marcos regulatorios como colaboración y aporte a la gestión de las áreas protegidas, como el espacio “Coordinación Estuario”, creado en 2021 con diversos actores públicos y de la sociedad civil para la coordinación de las acciones de gobernanza del estuario del río Gallegos, un área protegida de jurisdicción municipal y provincial; formamos parte activa de la creación del Sistema de Reservas Naturales Urbanas de Río Gallegos; trabajamos en complementación con las autoridades de aplicación municipales y provinciales y creamos redes con ONG´s de los diversos territorios provinciales y de Patagonia; aportamos asistencia técnica y herramientas de participación ciudadana para la creación de reservas naturales urbanas en El Chaltén, Puerto Santa Cruz y continuamos replicando estas experiencias positivas colaborando con los municipios de localidades costeras de Santa Cruz, como Puerto San Julián.

Enmarcamos todas nuestras acciones en un Plan estratégico de trabajo, rediscutido y redefinido recientemente al interior de nuestra ONG, que actualizó nuestros objetivos, proponiendo una visión de “comunidades viviendo en armonía con la naturaleza, específicamente aquellas de la Patagonia, de manera que conozcan sus ambientes y se comprometan con su conservación”.

Finalmente, entendemos que la sinergia interinstitucional de actores privados y públicos, la universidad y otros estamentos educativos, junto a vecinos y vecinas interesados en conocer y resguardar el patrimonio natural de sus localidades, es fundamental para preservar a lo largo del tiempo los logros alcanzados en materia ambiental. Sabemos que estos temas han ganado espacio en la agenda pública y aunque hay mucho trabajo por hacer, es importante continuar generando acciones concretas para la conservación del ambiente.

Crédito de foto de portada: Haematopus leucopods, ph: Santiago Imberti

Contactos:

Correo: comunidad@ambientesur.org.ar

web: www.ambientesur.org.ar

FB: Asociación Ambiente Sur

IG: @asociaciónambientesur

Vos también podés sumar tu apoyo y colaborar con nuestro proyecto. Ingresá a este link: https://www.ambientesur.org.ar/colabora