LAS HERAS.- Ante la demora en el traspaso de las áreas maduras por parte de YPF que está afectando la producción y los puestos de trabajo los trabajadores resolvieron un paro general hasta tanto la estatal defina su situación.
Rafael Güenchenen, secretario general del Sindicato de Petroleros y Gas Privado, fue quien llevó la voz cantante en la asamblea realizada este mediodía en Las Heras y que culminó con la masiva votación por un paro general por tiempo indeterminado.
"Convoco a un paro general para que YPF resuelva, se apure y se vaya de Santa Cruz", expresó el dirigente entre cánticos y bombos de aprobación por parte de los asistentes a la asamblea.
YPF inició un proceso de retirada de sus áreas maduras en Chubut y Santa Cruz para enfocar sus inversiones en Vaca Muerta, en Neuquén. Mientras que en Chubut la empresa Pecom ya asumió el control de las operaciones en octubre pasado, en Santa Cruz las negociaciones con CGC del grupo Eurnekián continúan demoradas debido a desacuerdos sobre quién se hace cargo del pasivo ambiental que deja la petrolera estatal.
Demora del retiro de YPF tiene varios impactos en la provincia, el principal es la incertidumbre por las 2500 fuentes de trabajo luego del plan de retiro voluntarios al que ya se acogieron 1700 trabajadores. Muchos esperan retornar a la actividad una vez que las áreas que deja YPF sean traspasadas a nuevas empresas.
El otro aspecto negativo es la merma en los ingresos a la provincia en concepto de regalías hidrocarburíferas, una de las dos principales fuentes de recursos del presupuesto provincial.
Güenchenen responsabilizó de la falta de inversiones de YPF en la provincia, a la gestión del expresidente de la compañía, el santacruceño, Pablo González, "el sabía muy bien el plan de abandono de YPF y lo dejó avanzar. Es lamentable, porque si hubiera hecho lo que debía, hoy no estaríamos en esta situación”, enfatizó.
Según el dirigente, la empresa ha mantenido una estrategia de abandono, reduciendo la actividad, retirando equipos y promoviendo retiros voluntarios sin garantizar la continuidad de los puestos laborales. De los 2500 trabajadores, unos 1700 ya se acogieron al ofrecimiento de la empresa de una indemnización de 120%.
Güenchenen cuestionó la falta de disposición de YPF para concluir los acuerdos con potenciales inversores: "cada vez que se sientan a discutir, los de YPF son los primeros en levantarse de la mesa. No podemos permitir más caprichos. Lo único que han hecho es perjudicar a miles de compañeros petroleros y afectar los recursos de la provincia”, sostuvo.
En cuanto al futuro de los trabajadores, Güenchenen envió un mensaje que busca tranquilizar a sus afiliados: “vamos a pelear para que esos equipos que están abajo vuelvan a los yacimientos y para que los trabajadores que se fueron tengan la oportunidad de recuperar sus empleos”, manifestó.