BUENOS AIRES.- En un encendido discurso, la diputada Roxana Reyes, afirmó que no era verdad que Santa Cruz haya sido favorecida por la obra pública nacional durante las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner, "no se direccionó a Santa Cruz, se direccionó a los bolsillos de los funcionarios corruptos que tomaron a la provincia como rehén”, sostuvo durante el debate del presupuesto nacional que se aprobó esta madrugada y que incluye recortes en partidas para Niñez y Educación.

La legisladora radical cuestionó las obras inconclusas en la provincia, como el acueducto para Caleta Olivia, "no está previsto en este presupuesto", apuntó Reyes, y dijo que "como en la época colonial" la población de la capital alterna de Santa Cruz, "sigue recibiendo al aguatero, al aguatero, le cobran el agua", detalló.

En otro pasaje de su alocución de poco más de cuatro minutos, Reyes se refirió al juicio por corrupción en la obra pública en la llamada Causa Vialidad, que juzga el período que va de 2003 a 2015 cuando se destinaron a Santa Cruz obras multimillonarias adjudicadas a las empresas de Lázaro Báez.

“Hablan de que el Gobierno Nacional destina una cifra millonaria para obras en Santa Cruz y que se está negando favoritismo. La verdad que, si en la provincia hubiéramos sido tan favorecidos, hoy tendríamos agua, gas, rutas y educación de calidad”, indicó Reyes.

Remarcó que “Santa Cruz nunca fue favorecida, ni siquiera cuando hablan del famoso -direccionamiento de la obra pública-, no se direccionó a Santa Cruz, se direccionó a los bolsillos de los funcionarios corruptos que tomaron a la provincia como rehén”, expresó Roxana Reyes.

La autovía Caleta Olivia – Comodoro Rivadavia fue otro de los ejemplos que expuso Reyes en el Congreso: “el inicio fue en 2007, llevando 15 años de los 30 de gobierno kirchnerista y aún no se termina y tampoco se terminará dado que el financiamiento que prevé este presupuesto resulta insuficiente, previendo solo obras menores y en forma plurianual, terminando esta vez en el 2025”.

“A ver si nos empezamos a decir la verdad. Los santacruceños no somos beneficiados, los santacruceños somos rehenes. Insisto, sin los servicios básicos e indispensables. Hemos servido para hacer caja para la política”, finalizó.